Castellón Naturaleza en Red es el proyecto con el que el Ajuntament de Castelló, con la cofinanciación de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, quiere hacer de la ciudad un lugar más verde, más biodiverso y mejor preparado frente al calor y las emergencias climáticas. Una de sus actuaciones más visibles es la renaturalización de dieciocho patios escolares para convertirlos en refugios climáticos.
Pero un patio con más sombra, más plantas y más vida es solo el comienzo. Para que esa transformación deje huella, hace falta que el alumnado la entienda, la cuide y la haga suya. Ahí entra nuestro trabajo: Econsciencia es la entidad encargada del programa educativo que acompaña esa renaturalización dentro de las aulas, los patios y el entorno de cada centro.
Durante estos meses, el equipo de Econsciencia ha diseñado y desarrollado La red viva, un programa pedagógico completo para el segundo ciclo de Educación Infantil y los tres ciclos de Primaria. Su punto de partida es que cada escuela es un nodo vivo de la infraestructura verde de la ciudad, y que niñas y niños pueden ser los tejedores y tejedoras de esa red.
El programa se organiza en torno a cuatro verbos que dan sentido a cada actividad y que sirven, a la vez, como hilo narrativo para el alumnado, como herramienta de diseño para el profesorado y como criterio de evaluación:
La red viva tiene además una doble lectura que para nosotros es esencial. La red de seres vivos que sostiene un ecosistema funciona con la misma lógica que la red humana que sostiene un aula, una familia o una comunidad. Aprender a cuidar el entorno es también aprender a cuidar la convivencia.
El programa no es una colección de actividades sueltas, sino un conjunto de materiales coherentes y listos para usar:
Todas las actividades se apoyan en la biodiversidad real de Castelló y del entorno mediterráneo de la Plana: el patio del propio centro, los parques de la ciudad y los espacios naturales del término.
Uno de los rasgos que más nos importa es que La red viva no se suma al horario como una tarea extra. Está integrada en el currículo oficial de Infantil y Primaria de la Comunitat Valenciana y puede trabajarse desde distintas áreas: se pueden aprender matemáticas contando aves en lugar de coches, geometría observando la simetría de una hoja o lengua escribiendo el diario del patio.
El programa sigue además una progresión en espiral. Cada etapa no repite lo anterior, sino que sitúa al alumnado un paso más allá: de la exploración sensorial en Infantil a la observación guiada en el primer ciclo, la indagación estructurada en el segundo y una pequeña investigación científica completa, con hipótesis, datos y conclusiones, en el tercer ciclo.
La relación de la infancia con la naturaleza se ha ido empobreciendo, sobre todo en las ciudades. Recuperar ese contacto directo y cotidiano aporta beneficios que van mucho más allá del conocimiento ambiental:
Desde este curso, el equipo de Econsciencia estará presente en los dieciocho colegios participantes con dos líneas de trabajo complementarias.
Intervenciones pedagógicas con el alumnado.
En coordinación con cada equipo directivo, nuestras educadoras y educadores ambientales realizarán sesiones con varios grupos de cada centro, en el aula, en el patio renaturalizado y en parques y espacios naturales cercanos. En las salidas, el propio recorrido desde el colegio se convierte en espacio de aprendizaje para descubrir la naturaleza que convive con nosotros en la ciudad. Los grupos participantes compartirán después lo aprendido con otros grupos del centro, de modo que la experiencia se extienda como una polinización.
Apoyo y seguimiento al profesorado.
El objetivo es que cada centro pueda hacer suyo el programa y mantenerlo más allá de nuestra presencia. Por eso acompañaremos a los equipos docentes desde la coordinación inicial, orientaremos el uso de los materiales en el aula ordinaria y organizaremos encuentros en línea por tramos educativos en los que el profesorado de los dieciocho centros podrá compartir experiencias y comparar lo que observa en sus patios a lo largo de las estaciones. Así, la idea de red se hace realidad también entre docentes.
Todo el proceso contará con un sistema de evaluación con indicadores de proceso y de impacto, que nos permitirá conocer con datos lo que el programa aporta al alumnado y a los centros.
La red viva es fruto del trabajo de un equipo multidisciplinar de Econsciencia formado por profesionales de la educación, la pedagogía, la psicología y la educación ambiental, con años de experiencia trabajando con instituciones centros escolares, familias y ciudadanía.
El programa está realizado y ha sido supervisado por especialistas para contar con rigor pedagógico, rigor científico pero además hemos tenido especialmente en cuenta el conocimiento del territorio. Esas son las tres garantías con las que afrontamos este proyecto.
Si el programa cumple su propósito, dentro de unos años habrá en Castelló miles de niñas y niños que saben reconocer las especies de su patio, que entienden por qué un árbol refresca una calle y que han aprendido que cuidar lo que nos rodea es una tarea compartida. Habrá también un profesorado con herramientas propias para seguir trabajando la naturaleza en el aula, y familias que habrán vivido esa experiencia a través de sus hijas e hijos.
Una ciudad más verde no se construye solo con plantas. Se construye también con personas que la conocen, la valoran y la cuidan. Esa es la red viva que queremos ayudar a tejer.
Seguiremos contando en esta web y en nuestras redes cómo avanza el programa en cada centro. Si eres docente de uno de los colegios participantes y quieres saber más, escríbenos a ahora@econsciencia.org.
Programa educativo de la acción C2 del proyecto Castellón Naturaleza en Red, del Ajuntament de Castelló de la Plana, cofinanciado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).